La segunda noche de vida

Lo que no nos cuentan


¿Por qué nos encontramos qué en España únicamente 15% de las mujeres continúa dando el pecho a lo seis meses de edad (según la Asociación Española de pediatría)? Pero si preguntamos a estas mismas mujeres cuando están embarazada en 94% nos dirán que quieren dar el pecho.


¿Dónde está el problema? Simple, el problema está en la falta de información y falta de profesionales que nos acompañen en el proceso de lactancia porque, aunque para el bebé saber mamar y engancharse al pecho es totalmente instintivo, las mujeres no sabemos dar el pecho de la misma forma, es decir, instintivamente. Es algo sociocultural, es decir tenemos que aprender, y aprendemos de ver a otras mujeres amamantar en nuestro propio entorno. Desgraciadamente durante muchas generaciones, en España que no hemos visto cómo

mujeres de nuestro entorno dan el pecho a sus hijos por lo que no es algo que

tengamos interiorizado.


Cuando hablo sobre el instinto de amamantamiento siempre me gusta contar la historia

de una Gorila de Ohio. Hace ya bastantes años de esto, pero es algo que me conmovió.

Cuando el gorila dio a luz a su primera criatura, nunca había visto a ningún gorila dar el

pecho y no tenía ninguna noción de que pudiera ser ella quien alimentara a su cría. Su

bebé gorila murió.


Cuando volvió a quedar embarazada, varias madres lactantes fueron voluntariamente al zoológico para amamantar frente al gorila embarazado para mostrarle cómo alimentar al

bebé recién nacido. Al principio, no les prestó mucha atención, pero a medida que se

acercaba el tiempo de parto, se interesó más en lo que hacían.


Cuando la segunda cría nació de nuevo, no sabía qué hacer y una madre voluntaria corrió al zoológico para ayudarla. Lentamente, hizo que la madre gorila alimentara a sus cachorros paso a paso. El gorila observó lo que hacía y poco a poco empezó a imitar sus acciones, aun así, la madre gorila no podía amamantar a sus crías, pero esta historia nos hizo reflexionar sobre la importancia de rodearnos de tribu de madres.


Esta falta de conocimiento se enfatiza sobre todo en madres primerizas, en la que su entorno esta igual de carente de conocimiento sobre lactancia que ella misma. Pensad que la mayoría de las mujeres que actualmente estamos teniendo hijos, somos de la generación biberón, que la gran mayoría de nuestras madres no nos dieron el pecho (lógico, con las recomendaciones que las daban en esa época). Por lo que ni el entorno más cercano, ni las principales figuras de apoyo van a tener una experiencia ni la información necesaria para acompañar a está puérpera.


Si empezamos por el principio, vemos que el tipo de parto que haya tenido esa mujer sí va a afectar directamente a su lactancia, puesto que, por ejemplo, en un parto muy medicalizado e intervenido el agarre instintivo del bebe se puede ver afectado. La intervención excesiva puede hacer que el agarre al pecho no sea el idóneo. De igual forma, una madre que ha tenido un parto de este tipo, su agilidad no va a ser la misma a la hora de fomentar un buen agarre. Por otro lado, nos encontramos con que, en la mayoría de cesáreas, aún se separa a la mamá del bebé durante esas primeras horas de vida que son especialmente importantes para que se realice ese primer agarre, Pero también quiero hacer especial mención que las mujeres que vivís esta separación, no quiere decir que no vayáis a conseguir una lactancia materna exclusiva, de hecho, en el momento que tengas a tu criatura en brazos mi gran consejo es que no os separéis y fomentéis a tope ese piel con piel. Tu tipo de parto no va a determinar cómo será tu lactancia.


Además, parir por cesárea no afecta negativamente a la lactancia y no hace que la leche tarde más en subir, puesto que el proceso que inicia la subida de la leche se da cuando se desprende la placenta, haya sido parto vaginal o parto por cesárea. Cabe decir que la mayoría de los partos medicalizados y/o intervenidos, aumentan el riesgo de producir un edema mamario en los primeros días postparto, así como una ingurgitación.


Lo normal es que un bebé este en estado de alerta durante las primeras horas de vida y después pase un periodo qué llamamos “estado de letargo”, que consiste en un sueño profundo de hasta 8 horas. Por eso es importante que durante “el estado de alerta” el bebé haya hecho una buena toma, qué desde el mismo paritorio, desde esos mismos minutos posparto, la lactancia no presente problema. Ya es de esos mismos momentos, no debemos sentir ningún tipo de dolor. En caso de sentir dolor es importante pedir ayuda cuanto antes a un profesional que nos guie, puesto que cuanto antes pongamos medida más fácil será solucionarlo.


Es importante controlar qué un recién nacido haga entre 8/12 tomas diarias, así como que moje unos 8 pañales y manche unos 4 pañales diariamente. Esto nos está indicando que vamos por el buen camino. Como veis, esto dista mucho del mito de que el pecho debe darse cada 3 horas.


Por otro lado, el control de peso también es importante durante las primeras semanas.

Controlar que él bebe recupere el peso de nacimiento, puesto que las horas (y días) posteriores al parto la criatura suele perder peso. Es importante que está perdida de peso no supere el 10% de su peso corporal.


Por lo que durante las primeras 24 horas de vida de tu hijo posiblemente este muy adormilado, ¿Y qué pasa al día siguiente? Pues, todo lo contrario, nos encontramos es que entorno la segunda noche de vida el bebé sufre una pequeña crisis en la cual muchas madres empiezan a sentir que es porque tienen hambre. Muchas madres achacan la irritabilidad de su hijo durante su segundo día de vida con su producción de leche, y no es por eso, ya que, durante los primeros días hasta la subida de leche, las mujeres producimos el calostro, el cual es el alimento ideal para nuestro hijo durante sus primeros días.


También es importante que el agarre haya sido bueno desde el inicio, puesto que, en esa segunda noche al estar el bebé más demandante e irritado, sí el agarre no es el correcto, además de una mala transferencia de leche, podemos llegar a tener grietas y dolor extremo en el pecho materno.


Puede que durante las primeras semanas de vida sea necesario ofrecer suplemento, y esto dependerá de las necesidades de cada familia, de cada bebé. Que hayas ofrecido suplemento durante los primeros días de vida de tu hijo no quiere decir que no vayas a conseguir una lactancia materna exclusiva. Por otro lado, puede que se suplemento inicial se mantenga y realicéis una lactancia mixta.


En casos de lactancia mixta es muy importante que sea el pecho lo que siempre se ofrece de primeras puesto que sí no, además de bajar la producción de leche, conseguiremos que el bebé tenga predilección por el biberón, dado que es mucho más sencillo extraer la leche del biberón que del seno materno.



Laura Rodríguez Lozano

Asesora de lactancia y destete, BLW, Crianza respetuosa

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